ASISTENCIA LEGAL

La Asesoría Jurídica es aquella que se encarga de ofrecer la información y asesoramiento para solucionar todos aquellos temas relacionados con la aplicación de normativas, leyes y reglamentos en materia de Derecho, ocupando todas las ramas de la misma.

Su objetivo es el asesoramiento legal y resolver asuntos complejos debido a la subordinación de leyes. Quienes ejercen la asesoría jurídica pueden determinar la fórmula jurídica más adecuada para el desarrollo de la actividad profesional de las personas físicas y/o jurídicas. Bajo este asesoramiento, se reciben consejos sobre la constitución y disolución de sociedades, la correcta forma de llevar a cabo las ampliaciones de capital así como todos los aspectos legales que entran en juego cuando se llevan a cabo la compraventa de participaciones y acciones.

IMPORTANCIA DE TENER ASESORÍA LEGAL EN LAS EMPRESAS

No se trata de cuándo se necesite, sino de qué tipo de asesoría o en qué área se requiere.

Independientemente de la etapa en la que se encuentre la empresa, contar con el apoyo de uno o varios especialistas en el ámbito legal es indispensable para la formalidad, protección y continuación de la empresa. No solo es cuestión de cumplimiento de leyes, sino que un abogado o asesor legal posee habilidades y conocimientos sobre protección, prevención, negociación y tramitología.

Estas tareas conllevan tiempo y análisis, lo que te impide enfocarte en distintos aspectos de la empresa, además de que resolver un problema es más costoso que prevenirlo.

Delegar estas acciones en un especialista puede brindar muchos beneficios.

VENTAJAS DE CONTAR CON ASESORÍA LEGAL EN LAS EMPRESAS

Cumplimiento regulatorio: dependiendo del giro de tu negocio, estarás sujeto a distintas normas o reglamentos de cumplimiento obligatorio.

Un asesor legal revisará aquellas que apliquen para tu empresa, lo que puede reducir tiempos y gastos, y cuidará que se cumplan para evitar problemas con diversas autoridades.

Respaldo de expertos: contar con asesoría legal aumenta la formalidad de las empresas. El soporte que brindan expertos no debe ser reemplazado por cualquier persona. Si se desea proyectar seriedad y hacer las cosas correctamente, es importante buscar asesoría legal para las empresas.

Protección de la empresa: la función primordial de la asesoría legal es ofrecer una protección global a la empresa. Además del cumplimiento de leyes, la empresa se protege a través de registros, contratos, certificaciones y otras formas.

Sin duda, contar con asesoría legal ayudará a blindar a las empresas de agentes internos y externos, que puedan atacar la estabilidad de la misma o pretendan aprovecharse de lo que has construido.

Prevención de conflictos: un buen asesor legal considera todas las posibilidades y busca cómo evitar resultados negativos, siempre está atento a lo que pueda ocurrir. Si la detección de riesgos se hace en etapa temprana, las consecuencias podrían ser menos graves.

La prevención es una cultura muy sana en la empresa – y más en el ámbito legal-, pues los conflictos generan pérdidas económicas, mala reputación o incluso la bancarrota de una empresa. Esta es una cualidad muy valiosa de la asesoría legal, ya que evitar conflictos representa un desgaste mucho menor a resolver un pleito.

Resolución adecuada de problemas: si el conflicto es inevitable, la asesoría legal permitirá encontrar las mejores soluciones a dicho problema.

Ya sea que el conflicto surja por cuestiones internas o externas de la empresa, un asesor podrá orientarte respecto qué decisiones son menos perjudiciales, y definitivamente buscará la manera de que la empresa se vea menos afectada.

Negociación: otra parte indispensable de la asesoría legal es la negociación. Para que tu empresa tenga crecimiento, se deben generar y saber aprovechar las oportunidades para obtener los resultados deseados.

La negociación es una herramienta para crear alianzas, solucionar conflictos y realizar acuerdos que favorezcan la actividad de la empresa. Un asesor legal sabe cómo realizar negociaciones con la autoridad, entre proveedores y terceros, y con empleados o socios.

Control de documentos: las empresas sin importar qué tan pequeñas sean-, manejan muchos documentos legales, entre los cuales podemos destacar los contratos. Un buen acuerdo no tiene validez si no está firmado por las partes involucradas y este es un error que se comete con mucha frecuencia. Para eso existen herramientas como la firma electrónica, que es una forma de optimizar tiempos y hacer válidos los contratos de manera remota. Además, esto puede evitar la pérdida de información o incluso su robo.

Gestión de trámites: los trámites son parte del día a día. Existen trámites muy complejos para los que se requieren conocimientos muy técnicos y existen trámites que parecen más simples. Sin embargo, contar con apoyo legal puede evitar que se cometan errores y reducir la pérdida de tiempo o de recursos.

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